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panqueque2 ([personal profile] panqueque2) wrote2013-09-24 09:35 pm

Perfil Ophelia E. Lindenhof


Información general

Nombre: Ophelia Eleonor Lindenhof

10 de noviembre del 1996
Lugar de nacimiento: Sheerness

Lugar de residencia: Sheerness

Altura: 165 cm

Color de ojos: negros

Tez: clara

Color de cabello: castaño oscuro

Varita: Madera de Álamo, centro de unicornio, 26 cm, muy flexible

Mascota: Fuera del castillo tiene una Iguana, que inútilmente trató de convertir en gato para ingresarla

Sangre: Mestiza

Apariencia

La primera impresión que Ophelia representa es la de “ingenua”, pareciera que nunca tomará la iniciativa en algo, y ciertamente es así.

Su contextura es normal, tirando a delgada, acentuada por su uniforme, un talle más grande, para evitar sentirse aprisionada.

Su imagen se adapta perfectamente a las reglas, es extremadamente pulcra, e incluso un poco germófoba, pero tener ropa que se ciña a su cuerpo le hace sentirse expuesta, aquello que más detesta en el mundo.

En raras ocasiones se la verá con el cabello suelto, ya que le causa rinitis, y le incomoda llevar un spray muggle dentro de sus ropas, como el hecho de pedirle ayuda a la enfermera para curar por medios mágicos sus alergias constantes, en muy insegura con respecto a la magia.

Lleva lentes, no por necesidad, sino por seguridad, el sentirse observada por los demás le cohíbe, razón por la cual necesita esconderse tras sus gafas sin aumento, aunque nadie lo note quizás.

No odia el uniforme, así que suele usarlo más de lo normal, no obstante prefiere la ropa muggle a las túnicas, no por cuestiones de moda, solo porque no se adapta a ellas, siente que algo está mal.

Personalidad

Ophelia, como su apariencia lo indica, no es muy segura de sí misma, de hecho no es para nada segura de sí; piensa demasiado las cosas antes, desencadenando la no realización de las mismas.

Tiende a la soledad porque no sabe hacer amigos, de hecho no sabe qué decir en las charlas y mucho menos la forma de desenvolverse en público, su excesiva timidez tiende a jugarle en contra ocasionando que tartamudee o se estrese con mucha facilidad ante los demás.

Es muy madura al hablar, cuando habla, quizás debido al tiempo que pasa leyendo en lugar de socializando, por lo cual tiende a escribir correctamente y seguir una línea formal de pensamiento.

Es nerviosa en lo que respecta al tratar con sus compañeros; prefiere no hablar de ella misma, es muy buena escuchando y haciendo observaciones positivas, jamás pensará nada malo de nadie,(habrá que poner eso a prueba) siempre especulará que todas las personas son buenas, incluso aquellos que puedan segregarla o insultarla, su vaso siempre está medio lleno en ese aspecto.

Como estudiante es buena, no porque se proponga a serlo, sino porque no le queda otra, como no suele ser muy expresiva o hablar con mucha gente dispone de mucho tiempo libre, más del que le gustaría, tampoco es muy aventurera como para correr riesgos por el castillo, reservándole un lugar preferencial en la biblioteca y en la sala común para dedicarle a los estudios.

Se adapta con facilidad, no se propone destacar, ocasionando que siempre pase desapercibida, suele agachar la cabeza y seguir de largo, no se la verá desafiando ninguna regla, estudiante y menos aún profesor.

El peor momento de su vida puede centrarse a la mañana de vacaciones que una lechuza atravesó su ventana para indicarle que se volvería prefecta, el hecho de imponer orden no parece tarea fácil en su vida, seguir las órdenes de los demás le resulta mucho más atractivo que intentar de imponer respeto, principalmente por su falta de confianza.

Una vez que entra en el círculo afectivo de las personas no suele ser muy diferente de lo que normalmente se expone, salvo que podrá reírse o hacer alguna morisqueta “rara” de forma inconsciente, ya que se encuentra relajada.

Es por demás asustadiza, si algo salta detrás de un muro, si las escaleras se mueven, e incluso si un retrato le habla, suele saltar e empalidecer con facilidad.

Gustos

Fuera del colegio no tiene muchos hobbies, salvando que sus padres de pequeña la obligaron a asistir a clases de algún instrumento, el que sea, y solo pudo concretar sus pedidos tomando lecciones de flauta traversa.

Ama pociones, le parece la única materia para la cual estudiar es un placer, e incluso le parece lo suficientemente muggle para llevar a la práctica, si bien los términos son diferentes a “preparar un pastel” considera que es lo mismo solo que con diferentes resultados, le gusta porque es cuestión de seguir órdenes, aplicarlas de forma consciente y listo ya está realizada.

Por otro lado detesta Herbología, solo la considera útil para poder usar sus plantas en pociones, es el único pensamiento que la mantiene concentrada a la hora de plantar o desplantar aquellos infernales tubérculos gritones.

En cuanto a las otras asignaturas le parecen normales, no las odia, ni las ama, simplemente las tolera y les parecen divertidas en algunas ocasiones, sin embargo Encantamientos podría ser un poco más que solo tolerable.

En tercer año se anotó en todas las materias optativa, solo para cubrir horas libres, a excepción de Estudios Muggle, sin embargo desarrolló un fuerte desdén hacia Adivinación, por estimarla demasiado subjetiva, aunque continuó con los estudios por la posibilidad de desarrollar su propia carta astral y cosas por el estilo, aunque perdió el interés.

En su casa llevan políticas pro vegetarianas, sin embargo le gusta la carne, razón que hace que en el castillo tienda a comer más carne de lo permitido por su madre, luego de eso come casi todo lo que le ponen delante ya que su madre le acostumbró a comer en la diversidad.

El quidditch para ella no es algo que le apasione, de hecho no le gusta mucho volar, durante su primer año casi muere de solo intentarlo, por lo cual prefiere mantenerse alejada de todo lo que implique separarse del suelo.

Sheerness tiene extensas playas, las cuales suele recorrer descalza charlando con su iguana Katia, hablándole de Hogwarts y de cómo le gustaría que estuviese con ella, aunque claro bajo otra forma.

Familia

Sus padres son el polo opuesto a Ophelia, Lydia Janice Emmeth (45) y Christopher Lindenhof (50) son lo que se llamaría extrovertidos por naturaleza.

Lydia, que es muggle, conoció a Christopher en la Universidad de Brighton, cuando estuvo en una de sus exposiciones, la primera impresión que tuvo fue que sus cuadros podían moverse, a pesar que sabía que eso era imposible, porque estaban obviamente pintados, sin embargo, y a pesar de ser estudiante hizo lo imposible por conocerlo, siendo él un graduado y ella una estudiante de segundo año.

Al conocerlo se enamoró perdidamente de aquel hombre carismático y atrevido que incluso coqueteó con ella, pero no esperó conocerlo más allá de una charla sobre arte.

Numerosas fueron las veces que se encontraron por “mera casualidad” incluyendo a veces un par de viajes a Francia y aquella vez en un pueblo perdido de Escocia, sin embargo hasta que no estuvieron casados conoció el secreto por el cual él la encontraba siempre, sin importar que tan extraño fuese el lugar dónde ella estaba.

Christopher, es carismático, divertido, extrovertido, e incluso demasiado activo; estudió arte en el mundo muggle porque los considera “avanzados” en cuanto técnica artística y piensa que los magos deberían aprender mucho de ellos y su capacidad para la creatividad, ex Slytherin, y de una familia en extremo puristas, obviamente luego de su repentina decisión de estudiar en el mundo muggle cortaron todo trato con él, aunque nunca le importó mucho las decisiones de su familia sobre sí mismo, trabaja en dos colegios secundarios de la pequeña Villa como profesor de arte, aunque de vez en cuando realiza una exposición.

Lydia, es la imagen de la ternura y simpatía, siempre activa, parece que el mundo baila bajo sus pies, su reacción al conocer el secreto de su marido simplemente fue “siempre supe que tus cuadros se movían por algo raro”, demasiado divertida e infantil para Ophelia, estudió artes visuales porque no pudo seguir su carrera de bailarina clásica al quebrarse un tobillo unos meses antes de la audición para el Royal Ballet, sin embargo no se lamenta por ello, porque de no haber sido así nunca hubiera conocido a Christopher, trabaja como diseñadora gráfica en una pequeña revista de modas que se reparte por el condado, y con propio estudio particular de diseño.

Ophelia suele avergonzarse por la actitud de sus padres, que se comportan como adolescentes enamorados, lo que ocasionó que se volviera más madura de lo normal ante situaciones típicas, también por sus infantiles reacciones se volvió tímida y cohibida. No obstante su relación es demasiado buena, apartando los ataques de sobreprotección que de vez en cuando le agarran.

Historia

Sus padres siempre le dijeron que nació del amor, aunque eso no llevó a intentar averiguar si no era adoptada, ya que su madre no se parece mucho a ella y tampoco adquirió la contextura con tendencia alemana de su padre.

A pesar de sus muchos intentos, nunca encontró ningún indicio.

Al llegar su carta a Hogwarts no pudo entender la felicidad de sus padres, ellos parecían extasiados e incluso demasiado alborotados llevándola de paseo para celebrar a cuanto lugar quisiera, es más tanto éxtasis le pareció contradictorio al hecho de que al día siguiente del jolgorio sus padres estuvieron llorando todo el día sobre la partida de su única princesa.

Entre aquellas contradicciones y volubilidades Ofelia se había acostumbrado a vivir, aceptando lo raro de sus padres con la mejor de sus caras.

Adicta a la literatura muggle, añora sus días en su típico colegio inglés dónde leían a Jane Austen.

Hogwarts, al llegar fue un mundo totalmente diferente del que había crecido, si, con su padre había visitado un par de veces el callejón Diagón, y si, había visto hacerle magia en más de una ocasión, pero aquel ambiente repleto de misticismo e incrédula fantasía le colmó el corazón.

No conoce por completo el colegio, es más suele perderse porque los habitantes de los cuadros nunca están dónde corresponden y le desconcierta en qué pasillo doblar o qué escalera tomar.

Relaciones con otros personales

Xue: Se lleva bien con el otro prefecto, incluso lo considera un amigo, teniendo en cuenta la concepción de amistad que tiene Ophelia, le parece responsable y tiene la seguridad que podrá con un poco más de esfuerzo lograr lo que quiere

Victoria: A pesar del bully y de las extrañas confusiones que hay entre ellas, en las sombras Ophelia la admira muchísimo y la reconoce como a la verdadera prefecta

Extras

Sus padres le pusieron Eleonor por Eleonor Rigby, ya que sonaba esa canción cuando su padre besó a su madre por primera vez, ella considera cursi el hecho, aunque a ellos sus ojos se le llenan de lágrimas al recordarlo

Una vez un gnomo de jardín le mordió la cara, los odia desde entonces, aunque es muy raro ver uno sobre el suyo.